Hablemos de sillas

 Silla modelo Luis XVI tapizada con una bellísima tela bordada fullsizerender.com

Silla modelo Luis XVI tapizada con una bellísima tela bordada fullsizerender.com

Cuando pensamos en amueblar una casa hay muebles indispensables y básicos como la cama; nuestra primera compra, la que inicia una carrera que nunca termina, pero también hay muebles (cuando el presupuesto es corto) que tardamos más en elegir, de hecho muy a menudo estamos algunos años con el regalo de algún familiar o algún amigo que casualmente estaba cambiando su comedor cuando nosotros empezamos a buscar muebles para nuestro hogar.

Es el caso de las sillas, ese mueble tan importante pero os sorprenderíais de saber la gran cantidad de casas en las que parece haber un muestrario de estilos, las sillas del comedor cada una diferente, unas sillas en el salón que nada tienen que ver con la decoración y en cada habitación una silla “por si acaso” y por más extraño que parezca la mayor parte de las veces hay armonía y se ven bien.

Es que la silla es un mueble muy agradecido, su presencia pasa desapercibida cuando forma parte de un conjunto coherente, pero también podemos volverla protagonista y lo mejor es que no tenemos que hacer una gran inversión para ello.

Silla de estilo Thonet actualizada con un color claro. vackart.es

Silla de estilo Thonet actualizada con un color claro. vackart.es

Está con nosotros desde la antigüedad, los egipcios nos legaron la mas antigua que se conoce, el trono del faraón TutankAmón, de madera y oro, llena de jeroglíficos y representaciones de dioses, en esa época las sillas no eran utilitarias, era el símbolo de poder del faraón, que se elevaba con ella por encima de sus súbditos. Posteriormente los griegos las realizaban en mármol y a veces en suntuoso marfil, técnica que fue imitada por los romanos que lograron magníficos ejemplares. Hasta el siglo XVI solo los nobles y las altas esferas eclesiásticas las usaban pero a partir de ahí se popularizaron las de asiento de paja y  las de rejilla; se empezaron a usar telas bordadas, terciopelos, tachuelas y refinar sus líneas cada vez más. A partir del siglo XVII, el mundo se llenó de nuevos modelos de sillas, hechas con materiales muy diversos, según la importancia y pujanza del destinatario de la pieza. A finales del s.XIX se buscó una ruptura con los estilos dominantes y nace el Modernismo. Caracterizado por su inspiración en la naturaleza y el uso de elementos de origen natural, principalmente los vegetales, y las formas redondeadas de tipo orgánico entrelazándose con el motivo central. Gaudí representa a la perfección esta corriente modernista.

Un sencillo comedor al que unas sillas de madera le dan el toque especial. studio-mcgee.com

Un sencillo comedor al que unas sillas de madera de diseño moderno pero con un aire retro  le dan el toque especial. studio-mcgee.com

En el siglo XX las formas geométricas y las líneas puras permiten la creación de piezas que se han convertido en  iconos de diseño. A lo largo de este siglo grandes diseñadores transformaron la humilde silla en obra de arte que repetida hasta la saciedad se muestra, orgullosa de tener nombre y apellidos propios, en muchísimas casas.
En nuestros días las sillas son funcionales, prima la comodidad sin renunciar por ello al diseño y todos los materiales imaginables son utilizados en su confección: madera, acero, hierro forjado, materiales plásticos como el metacrilato, cuero, rejilla, anea, fibras sintéticas, todos tenemos nuestra favorita, esa que nos queda como un guante o por el contrario esa que es tán hermosa que da pena sentarse en ella y se convierte en tema de conversación y envidia de las visitas.

Fibra natural trenzada, líneas rectas y patas de madera oscura, excelente combinación que añade frescor y comodidad a este modelo. homy.es

Fibra natural trenzada, líneas rectas y patas de madera oscura, excelente combinación que añade frescor y comodidad a este modelo. homy.es

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