Cómo decorar una cocina con vinilos

Si te aburre el aspecto de tu cocina, ha llegado la hora de darle un cambio. Y una forma muy sencilla de lograrlo consiste en utilizar vinilos adhesivos. Sus principales ventajas: resultan sencillos de colocar, son resistentes a la humedad y fáciles de limpiar. Y, lo mejor de todo, consigues una gran transformación de la cocina por poco dinero y ¡sin obras! En las tiendas de bricolaje y decoración puedes encontrar una infinidad de diseños. Así que elige el que mejor se adapte a tu estilo y ¡empieza a crear!

Cocina-con-vinilos

Esta cocina la hemos transformado por completo con vinilos de color negro y en acabado brillo.

Tienes dos opciones principales para transformar tu cocina con vinilos: aplicarlos en los muebles y en los electrodomésticos. También lo puedes hacer en los azulejos, aunque resulta algo más complicado por las juntas, y si, además, tienen relieve, es mejor que elijas otra forma de cambiarlos (con pintura especial, por ejemplo). Y procura no perder la cabeza: vinilos en los tres sitios a la vez, mejor no. Recuerda: en decoración, menos suele ser siempre más.

Si te espanta el acabado de los muebles de tu cocina, porque te recuerdan a los 90 o porque simplemente te encuentras en otra etapa de tu vida, los vinilos son tu salvación. Los básicos, como el negro y el blanco, siempre resultan una apuesta segura. Pero si tu espíritu es juguetón y divertido, existen dibujos muy originales con los que animar tus muebles.

Los vinilos se presentan en acabado en brillo y en mate, por lo que se amplían todavía más tus opciones. No tengas miedo a las huellas de las manos en los vinilos brillantes. Estos, además, cuentan con una gran ventaja: reflejan más la luz que los acabados mates, por lo que si tu cocina es más bien oscura, resultan una elección acertada.

Muebles de cocina con vinilos

Los básicos, como el negro que hemos utilizado en estos muebles siempre resultan una apuesta segura.

Para los electrodomésticos, son muy divertidos los que hacen relación a la función para la que están pensados. Ya sabes, cosas como imágenes de alimentos para la nevera, ambientes marinos para la lavadora, platos lavándose para el lavavajillas… También quedan genial imágenes de rascacielos y edificios, así como colores sólidos. Un consejo: no mezcles estilos y no recargues los electrodomésticos. Los vinilos para electrodomésticos ya vienen cortados a la medida de cada uno de ellos, así que el trabajo todavía es mucho más sencillo.

“Los vinilos resultan sencillos de colocar, son resistentes a la humedad y fáciles de limpiar”

En los azulejos, la mejor opción consiste en decorar con vinilos el frontal situado sobre la encimera. Si tu cocina es de estilo sencillo o con el blanco como color dominante, una buena opción, si quieres aportar algo de color, es sin duda utilizar un vinilo. Pero recuerda que deberás tapar las juntas entre azulejos con pasta niveladora o colocar alguna superficie rígida (como cristal) antes de pegar el vinilo.

Y ¿cómo se colocan? ¿Meteré la pata y estropearé el vinilo? Si no sé ni forrar los libros de mis hijos, ¿cómo voy a ser capaz de colocar un vinilo tan grande? ¿Me quedarán arrugas o burbujas de aire? Con estos sencillos pasos, el vinilo no se te va a resistir:

1- Limpia bien la superficie donde lo vayas a colocar. Ya sabes, un básico de siempre. La limpieza ante todo. Básicamente, se trata de quitar alguna manchita de las puertas de los muebles o la propia grasa de las manos o de la cocina, porque esto impide que el adhesivo del vinilo se adhiera de forma correcta. Pero no uses productos con amoniaco, porque pueden favorecer la formación de burbujas, ya que, durante el secado, el amoniaco libera gases.

2- Mide el vinilo para que se adapte perfectamente al espacio. Lo mejor, en el caso de los muebles, es desmontar la puerta o los cajones que se vayan a forrar, ya que así la pieza resulta más fácil de manejar. No te asustes. No es tan complicado. Solo necesitas un destornillador para quitar los tornillos de las bisagras y de los tiradores (o mejor, un destornillador eléctrico).

3- Puedes aplicar el vinilo en húmedo, ya que permite pegarlo y despegarlo sin que se deforme. Utiliza un rociador con agua y una gota de jabón. Humedece la parte adhesiva y la superficie donde vas a colocar el vinilo. Forra por delante y por detrás las puertas, como si fuera un regalo.

4- Coloca el vinilo y estíralo con un trapo humedecido desde el centro hacia los lados. Si te tuerces o quedan demasiadas burbujas, lo puedes despegar y volver a colocar.

5- Elimina las burbujas que te hayan quedado con aire caliente. Utiliza un secador al mínimo y alisa la burbuja con el trapo. Y si no, lo mejor es levantar el vinilo y volverlo a colocar. Lo puedes hacer todas las veces que sea necesario, despacito y con el trapo, para que no se rompa ni pierda adherencia.

Una última opción, para las puertas y ventanas de cristal en la cocina, es emplear vinilos específicos para esta superficie, que no tienen adhesivo y se colocan de manera muy sencilla. Los hay translúcidos, que dejan pasar la luz y funcionan a modo de cortina.

Cambiar una cocina con vinilos: el antes y el después

 

Fíjate en el resultado que hemos conseguido en nuestra cocina. No parece la misma, ¿verdad? ¡Anímate a cambiar la tuya! Y si quieres añadirle un toque de creatividad extra, puedes hacer un huerto para la cocina en forma de columpio :)

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