La naturaleza: fuente de inspiración para tu salón

Buenas tardes amigos de ¡Hola!,

A veces no somos conscientes de la infinidad de sensaciones que podemos tener a la hora de entrar en un determinado lugar y es que, al igual que nuestro cerebro solamente necesita 7 segundos para tener una u otra impresión de una persona, lo mismo ocurre con los lugares a los que acudimos: los colores, el olor, los tejidos y los sonidos, por poner algunos ejemplos, son determinantes a la hora de sacar nuestras propias conclusiones y sentir de una forma u otra.

En el ejemplo de hoy, analizaremos la decoración de un salón frente a la naturaleza, siendo ésta la que rodea la casa: de jugar con verdes, blancos y marrones en el exterior, mientras que los interiores deben ser confortables y elegantes, con suaves texturas y tupidas cortinas, mullidos cojines con una generosa alfombra que, a su vez, delimita la zona que va a ser la estancia en la a menudo (como el salón), compartiremos tiempo con nuestros seres queridos o nos dejaremos llevarnos por una buena lectura.

habitacionluz

El espacio será armonioso y sin distorsiones, pues cederá el protagonismo a ese amplio sofá que siempre es un fiel compañero, a la par que el centro de atención.

interior

Un salón decorado como un refugio, en el que a últimas horas de la tarde, se dejará entrar los últimos rayos de sol, dejando una atmósfera única, decorando el salón con telas que, junto con sus colores, dulcificarán la estancia, sus formas y sus límites, que son a veces imperceptibles.

Un salón que tiene delante de sí la naturaleza, es amable y abierto, y así deben ser todos los elementos que lo componen: desde el color de las paredes a los detalles encima de las mesas, en colores neutros, en beige, blanco roto con toques de contraste en color hueso, formando así un ambiente que nos envuelve.

Gracias y hasta el siguiente post 😉

Sandra Adrubau

 

 

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