De China a México: otras culturas en tu salón

Sobre un cofre tibetano, sombreo juju, moneda y cesta makenge todos de África thestylishgypsy.tumblr.com

Sobre un cofre tibetano, sombreo juju, moneda y cesta makenge africanos thestylishgypsy.tumblr.com

Nuestras casas reflejan nuestro gusto, nuestra cultura, nuestras costumbres y hábitos. Están amuebladas y distribuidas de acuerdo a patrones establecidos en nuestra sociedad, pero actualmente la globalización, internet, la facilidad de viajar y el acceso a la información permiten que el embrujo de otras culturas se abra paso en nuestros ambientes. Esto no es nuevo. A lo largo de la historia, Occidente ha dejado que cada vez que descubrimos nuevas civilizaciones y nuevas estéticas las incorporemos a nuestros gustos.

El intercambio comercial con China y con todos los países de Asia que atravesaban las caravanas de la Ruta de la Seda fue, hasta el siglo XIII, la vía para introducir mercancía oriental en Europa.

Sin embargo, en el momento en que desapareció del Imperio Mongol, se empezaron a abrir las rutas marítimas  europeas para poder mantener ese intercambio. Los portugueses fueron los primeros en llegar con sus barcos a China y establecer una base comercial, Macao, siguiendo posteriormente su ejemplo los demás países. Pero antes que ellos Marco Polo había llegado ya por tierra en un momento en que su natal Venecia era el centro del comercio mundial. Las porcelanas chinas eran tan cotizadas en Europa, que se llegaron a crear fábricas que adecuaron sus decoraciones al gusto occidental y más tarde las fábricas europeas fueron las que recrearon el estilo chino y japonés (como el caso de la famosa porcelana holandesa de Delft).

América nos aporta hermosos tejidos de alpaca de los Andes de Perú y Bolivia, pero también coloridos bordados de Guatemala y México, la cerámica de los incas, mayas, aztecas, toltecas y muchos otros grupos menos conocidos a lo largo y ancho del continente forman parte de las colecciones privadas y de museos más importantes del mundo.

Cuando Napoleón llevó a sus ejércitos a la Campaña de Egipto regresó con miles de artefactos, estatuas, muebles y dibujos que mostraron a Francia la riqueza cultural y artística de esas tierras, lo que influyó en la estética del estilo Imperio,  incorporando motivos egipcios en sus muebles, escenas del desierto en sus papeles pintados, el uso de obeliscos como tema decorativo… etc. Situación que se repitió cuando se descubrió la tumba de Tutankamon en el primer cuarto del siglo XX.

La colonización de África, a mediados del siglo XIX, nos descubrió las maravillosas tallas en madera, los bronces de Benín, los tejidos y alfombras, los muebles sencillos esculpidos en madera, la estética romántica de los safaris, los estampados animales y el uso de plantas dentro de las casas.

El Imperio Británico, con su ansia de exploración nos inundó del gusto por la exótica India, nos trajo sus aromas, sus colores, los saris, los muebles incrustados con piedra…  Mientras que con la India vinieron Nepal, Tíbet y toda la geografía hasta Oceanía.

En la mesa de la consola hay palitos de hierro antiguos, caligrafías, hermosas cajas y un amarilis en un jarrón. Fotografía  bobedre.dk

En la mesa de la consola hay palitos de hierro antiguos, caligrafías, hermosas cajas y un amarilis en un jarrón. Fotografía bobedre.dk

No soy partidaria de transformar nuestra casa en el escenario de una película. No tenemos que recrear Tánger o Beijing, tampoco debemos escoger baratijas para turistas y llenar cada mesa de adornitos “exóticos”.

La idea es buscar objetos que se integren a nuestra decoración manteniendo su esencia, lo que para nosotros es un adorno en su cultura original tiene un significado o un uso, a veces ceremonial. Es interesante conocer su valor más allá de su coste o de la anécdota de dónde viene. Un sólo mueble o un  detalle en un ambiente adecuado puede evocar lugares lejanos y culturas extrañas con la fuerza de su soledad; los colores tierra nos llevan a África igual que las maderas oscuras y los estampados de piel animal; un grupo de jarrones  chinos nos llevan al lejano Oriente; las tallas de madera de deidades hindúes instalan India en nuestro salón, lo mismo que un sari del color de una piedra preciosa; un sarape con rayas de los colores del arco iris nos lleva a México, a la vez que alegra nuestra casa.

Un ambiente que evoca África, los cuencos de madera, los tonos tierra y la alfombra de estampado cebra son suficientes para estar allá sin viajar. Fotografía espaciohogar.com

Un ambiente que evoca África, los cuencos de madera, los tonos tierra y la alfombra de estampado cebra son suficientes para estar allá sin viajar. Fotografía espaciohogar.com

Tratemos de adquirir piezas auténticas, no necesariamente antigüedades, que con el tiempo adquieren pátina. Apreciemos el valor de las cosas bien hechas. Mezclemos con prudencia pero sin miedo a las diferentes culturas porque antes ‘El mundo era ancho y ajeno’ y hoy ‘El mundo es un pañuelo’.

Panel de madera tallada y mesa baja de laca china para un hermoso ambiente moderno.

Panel de madera tallada y mesa baja de laca china para un hermoso ambiente moderno.

Un sillón con tapizado de piel combinando marrón con cebra con un cojín hecho de lana de carnero de Mongolia. dream-decor.com

Un sillón con tapizado de piel combinando marrón con cebra con un cojín hecho de lana de carnero de Mongolia. dream-decor.com

Mesa de cocina y banquetas chinas, una colección de platos de porcelana blanco y azul. bobedre.com

Mesa de cocina y banquetas chinas, una colección de platos de porcelana blanco y azul.
bobedre.com

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